
La famosa expresión de que “las palabras se las lleva el
viento” puede ser cierta en el caso de que se necesite recordar un trato
comercial. Pero en lo que corresponde a nuestra superación personal está
totalmente equivocada.
Cada palabra que decimos y generalmente la emoción con la
que la decimos no se las lleva el viento, no te la olvidas. Queda plasmada en
tu mente inconsciente sin que te des cuenta y esto puede traer ciertas
consecuencias, que pueden ser malas o buenas dependiente del grado de
conciencia que tengas de este principio.
Aquellas personas que no tienen en cuenta este principio se
la pasan hablando cosas negativas hacia los demás, su situación y hasta de
ellos mismos como personas.
Esto tiene como consecuencia que se van programando de forma
inconsciente para el fracaso y la pérdida de oportunidades. Aún deseando tener
cosas buenas en su vida, tener éxito o lograr alguna meta en específico. Sin
darse cuenta sabotean todas sus posibilidades de salir adelante por medio de
las palabras que mencionan a diario.
Se dice que el ser humano es una persona de hábitos, por lo
que este tiene la tendencia a repetir conductas ya sean buenas o malas, y que
no solamente se refiere a su forma de tomar acciones sino de su forma de actuar
y hasta de pensar.
Si una sola vez te quejas, o dices algo negativo para tu
vida no va a pasar nada, pero el problema viene cuando lo haces un estilo de
vida. Cuando en tu día a día no hay más que quejas, tristeza, auto-compasión,
negativismo, indiferencia. Por lo general esto se va a transformando de a poco
en tu destino.
La buena noticia es que puedes cambiar esto. Lo que se
recomienda hacer es primero ser consciente de las malas conductas que tienes y
descubrir que las está provocando.
Quizás te sientes con muy poca motivación para trabajar
hacia tus mentas de superación personal. Esto se debe a que quizás tengas la
tendencia a echarle la culpa a alguien más por tu actual condición evadiendo
así el sentido de responsabilidad sobre tu vida.
En este caso tendrías que cambiar ese diálogo interno de
culpar otra cosa por tu situación y empezar a pensar más en que tú eres el
responsable por tú éxito o tú fracaso.
En mi computadora tengo de fondo de escritorio una frase que
me motiva a ser disciplinado. La cual dice:
“La disciplina es el puente entre las metas y el éxito.
Todos tenemos que sufrir uno de dos dolores: el dolor de la disciplina o el
dolor del pensar. La diferencia está en que la disciplina cuesta unas cuantas
onzas y el pesar, toneladas.” Jim Rohn
Lo mismo puedes hacer tú. Poner frases que necesites
programar en tu inconsciente donde las puedas ver siempre, ver videos
motivaciones o leer libros que te ayuden a fortalecer tu carácter.
Si deseas lograr tu superación personal estoy seguro que
mejorar tu diálogo interno o externo puede obrar milagros en el camino hacia el
cumplimiento de tus metas. No necesitas cambiar de la noche a la mañana, pero
si necesitas tener constancias y perseverancia. Ya que los buenos resultados,
si te das a esta tarea, no tardarán en aparecer.
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